

Como la mejor mediadora de la Secretaría Imperial, soy la única capaz de lidiar con el encanto escandaloso y los coqueteos temerarios del Archiduque. Pero cuando me atrapa falsificando su firma en una carta de disculpa "caballerosa", me ofrece un trato que no puedo rechazar. Si quiero conservar mi empleo, debo gestionar su imagen pública... fingiendo ser la única mujer a la que él realmente ama.